Doble Protección
Además de los varios millones de sensores del dolor nuestro organismo tiene otros dos dispositivos de seguridad incorporados a su sistema de alarma:
Si las células son estimuladas violentamente en cualquier lugar de nuestro cuerpo (por ejemplo, por procesos inflamatorios desencadenados por las reacciones de defensa de nuestro sistema inmunitario) o lesionadas o destruidas por una agresión, como un corte, se liberan en ese lugar varias sustancias químicas especiales denominadas como mediadores del dolor (bradicinina, histamina y serotonina). Su misión es "sensibilizar" a los sensores de modo que aumenten las señales dolorosas que están enviando al cerebro.
Las sustancias transmisoras que se forman inmediatamente después de que las células son estimuladas, lesionadas o destruidas, y que aumentan aún más la sensibilidad de los sensores, son las prostaglandinas, que actúan como amplificadores o activadores del dolor.
Las prostaglandinas son, por tanto, factores principales en la compleja secuencia de reacciones fisiológicas que ocasionan los síntomas de "dolor", "fiebre" e "inflamación".
Aspirina es un medicamento de doble acción analgésica antiinflamatoria de primera línea terapéutica porque una de sus acciones es, precisamente, inhibir la acción de las prostaglandinas, produciendo así un eficaz y rápido alivio de dolores comunes, como dolores de cabeza y corporales.



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