Generalidades
El ácido acetilsalicílico es una sustancia química sintetizada por primera vez en 1897 en forma pura y estable por un joven químico alemán, Felix Hoffman, que trabajaba en los Laboratorios Bayer. El origen de su principio activo se encuentra en el reino vegetal, ya que diferentes especies, como el sauce blanco (Salix alba) y la reina de los prados (Spirea ulmaria), contienen un compuesto natural que es la base de la actual preparación del ácido acetilsalicílico en forma sintética. Desde el punto de vista médico, el ácido acetilsalicílico es un fármaco que baja la fiebre, reduce la inflamación y alivia el dolor. Posteriormente, se descubrió su capacidad como antiagregante plaquetario.
Aspirina® es un analgésico antiinflamatorio no esteroidal (AINES). Aspirina® está incluida en este grupo de analgésicos de acción periférica, diferenciándose así de la morfina y otros analgésicos de acción central. La OMS ha clasificado a Aspirina® como "un medicamento esencial" y es el fármaco de referencia entre los AINES.
Aunque el principio activo es el mismo, hay diferencias en la formulación, especialmente en lo que concierne a los excipientes y a la rapidez de la absorción. Aspirina®, marca registrada de Bayer, es de rápida absorción y pronta acción, actuando efectivamente en el torrente sanguíneo ya a los 20-30 minutos de tomada.
El color blanco es debido a que las materias primas que se utilizan en su producción son blancas y no sufren ningún proceso que altere su color. Asimismo, tampoco se utilizan colorantes en su elaboración.
Aspirina® comenzó comercializándose en forma de polvo. Los avances tecnológicos permitieron la elaboración de comprimidos, que hicieron más cómoda, estable y segura la dosificación y su administración. La forma redondeada es la que permite tragar el comprimido más fácilmente.
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