
Aspirina® es un medicamento de múltiples acciones comprobadas
El factor clave de Aspirina® es inhibir la producción de las prostaglandinas, sustancias orgánicas que participan en los mecanismos del dolor, fiebre e inflamación. Este mecanismo explica también su acción como protector contra las enfermedades cardio y cerebrovasculares.
Acción Analgésica
Acción Antiinflamatoria
Acción Antigripal
Acción Antiagregante Plaquetaria
Aspirina® tiene una acción analgésica periférica.Bloquea la transmisión del estimulo doloroso al inhibir la producción de unas sustancias llamadas prostaglandinas, que son mensajeras de la sensación de dolor. Gracias a ello, Aspirina® alivia dolores de diversa intensidad y origen, como: dolores de cabeza, cefaleas tensionales, jaquecas, dolores osteo-articulares, musculares, dentales, de oídos, neuralgias y dolores menstruales.
Aspirina® también está indicada en el tratamiento del dolor asociado a procesos inflamatorios, tales como artrosis y artritis reumatoidea.
Su efecto es mayor cuanto antes se toma. Por ello, cuando aparece el dolor, está indicado tomar uno o dos comprimidos de Aspirina® antes de esperar que el dolor aumente.
La inflamación es la respuesta del cuerpo ante agresiones externas o internas. Aspirina® ejerce su poder antiinflamatorio al inhibir la acción de las prostaglandinas, reduciendo así la respuesta de las células al estímulo inflamatorio.
Por sus efectos antiinflamatorios, Aspirina® es un fármaco especialmente indicado para tratar la artritis reumatoidea, la artrosis y la fiebre reumática. Los beneficios de Aspirina® en padecimientos artríticos han sido comparadas a los corticoides.
Aspirina® disminuye la sensibilidad de los receptores nerviosos del dolor, inhibe la estimulación de las células inflamatorias y la producción de interleucina-1, un potente inductor de la inflamación.
La fiebre es una alteración de los mecanismos reguladores de la temperatura del cuerpo, que reaccionan ante la presencia de infecciones, elevando la temperatura corporal.
Aspirina® regula el proceso de elevación de la temperatura y ayuda a bajar la fiebre a través de la vasodilatación y la consiguiente sudoración. Cuando la temperatura corporal es normal, su administración no provoca hipotermia.
La comprobada acción de Aspirina® como antiagregante plaquetario consiste en inhibir el mecanismo de formación de trombos en el interior de los vasos sanguíneos, que son responsables de las patologías cardio y cerebrovasculares.
Los trombos están compuestos por plaquetas y placas de grasa, que deterioran los conductos sanguíneos y obstruyen el normal flujo de la sangre. Es precisamente la falta de irrigación sanguínea y de sus vitales componentes de oxígeno y elementos nutrientes, la causa del infarto cardíaco, ataque cerebral y otras trombosis.Asprina® reduce así en importante proporción el riesgo de patologías vasculares.
Diversos estudios en personas con un diagnóstico cardiovascular previo, con factores de riesgo vascular o mayores de 45 años sin ningún signo anterior de enfermedad coronaria, han comprobado que la administración de dosis bajas y regulares de Aspirina® disminuye el riesgo de infarto de miocardio, de accidente cerebrovascular u otras trombosis.
Pueden beneficiarse de esta acción cardioprotectora especialmente las personas mayores de 45 años que presentan algún factor de riesgo de enfermedades vasculares.
Preeclampsia:
Se ha comprobado científicamente que la administración de Aspirina® a bajas dosis ayuda a prevenir la preeclampsia en las mujeres de alto riesgo. Es un tratamiento clínico convencional contra esta hipertensión gestacional y debe ser indicada por el médico. Este padecimiento es el causante del 40% de los partos prematuros y de un alto porcentaje de los abortos espontáneos.
Retardo del crecimiento fetal:
Los trastornos hipertensivos del embarazo (THE) son causa primaria de morbilidad materna y perinatal, especialmente en países en vías de desarrollo. Sus principales manifestaciones son hipertensión gestacional y preeclampsia, cuyas consecuencias pueden ser retardo del crecimiento fetal, abortos espontáneos y, en casos extremos, la muerte de la mujer gestante. Más de 14 estudios han evaluado la asociación entre Aspirina® y la incidencia de THE. Se concluye que la duración del embarazo y el peso promedio de los recién nacidos fueron significativamente mayores con la administración Aspirina®.
Enfermedad de Kawasaki:
Aspirina® es unl tratamiento recomendado para enfrentar los síntomas (fiebre, inflamación articular, dolor y formación de coágulos) de esta extraña enfermedad, que afecta a niños menores de 5 años, de la cual se desconoce su origen y que afecta las membranas mucosas, los ganglios linfáticos, el revestimiento de los vasos sanguíneos y el corazón.
Retinopatía diabética:
Una de las patologías asociadas a la diabetes es la retinopatía diabética, que es una microangiopatía que bloquea los pequeños vasos sanguíneos de la retina. En muchos ocasiones este problema vascular causa la pérdida de la visión. Aspirina® es una medida preventiva eficaz contra este mal, debido a su capacidad para contrarrestar las trombosis vasculares.
Hipertensión arterial:
Aspirina®, de acuerdo al estudio HOT (Hypertension Optimal Treatment), actúa como un coadyuvante en el tratamiento antihipertensivo. Consumir dosis bajas de Aspirina® diariamente, junto a la terapia habitual contra la hipertensión arterial, reduce las posibilidades de deterioro vascular, entre ellas la incidencia de infarto de miocardio en este grupo de riesgo.
Herramientas

![]() |